Nuestro punto de partida

22/03/2023 – Proyecto Ética y valores del cuidado

Iniciativa que impulsa un espacio de reflexión permanente sobre el cuidado y la ética del cuidado

El Proyecto Ética y valores del cuidado surge del interés y preocupación por el cuidado en el ejercicio profesional en el ámbito de la salud, que se expresa de distintas formas. En la práctica enfermera lleva al cuestionamiento sobre los aspectos básicos que constituyen la disciplina y el saber único y especifico que cada profesión, en el desempeño de su papel, aporta al conjunto. En ese contexto y en el marco de la Comisión Deontológica del Col·legi Oficial d´Infermeres i Infermers de Barcelona (COIB), esa inquietud se expresa mediante actividades de distinta índole que refuerzan una orientación crítica y de desarrollo profesional para ofrecer “buen cuidado” el mejor servicio posible [2] en respuesta a las necesidades de cuidado de la población (Cuxart, 2017, 15-17). Aunque en realidad, el origen es en 2006 con la visita y conferencia de Anne Davis El cuidar y la ética del cuidar en el siglo XXI: qué sabemos y qué debemos cuestionar publicada como documento (Davis, 2006). Ese tema, esencial en la práctica enfermera, inspira una línea de trabajo que se materializa como proyecto en 2015 y se hace realidad posteriormente con la realización de seminarios y las respectivas publicaciones, que desde 2016 e ininterrumpidamente, recogen los materiales que derivan del impulso del proyecto y del contenido en el desarrollo de los seminarios. La publicación de los materiales de cada seminario contribuye a profundizar y consolidar los aspectos teóricos de la ética del cuidado, y su aplicación práctica.

Ética y valores del cuidado se inscribe en la línea de innovación de la práctica enfermera y la calidad del cuidado, con el apoyo de la Fundación Grifols. Tres miembros de la Comisión Deontológica del COIB [3] con la colaboración de una investigadora externa [4] constituyen el Grupo coordinador de los seminarios y publicaciones del proyecto. A partir de 2020 los cuatro miembros citados forman el Colectivo Minerva y se intensifica y amplía la colaboración y apoyo de la Fundación Grifols a la iniciativa.

La reflexión suscitada en el seno de cada seminario, junto con el trabajo e investigación de los equipos y del Grupo Coordinador, ha supuesto reunir un conjunto de materiales ya publicados, en línea y en papel que dan cuenta de los seminarios realizados, en cinco libros ya disponibles. También han orientado la continuidad del proyecto en el Seminario VI sobre Cuidado y ética del cuidado: Necesidades y evidencias para investigar y avanzar cuya publicación está en proceso de elaboración, y del próximo seminario a celebrar acerca de Qué políticas para qué cuidados: Ética del cuidado, justicia, retos y controversias en la acción, previsto para el próximo septiembre, de 2023. Un aspecto a destacar es el interés que supone identificar temas esenciales, que se plasman en los libros, en los que de alguna forma nos obligamos a profundizar, desde la práctica enfermera, y de otros colectivos. Se trata de orientar la acción, inmediata y en el futuro, del cuidado y de la aplicación de la ética del cuidado en la práctica profesional al servicio del “buen cuidado”. Es un enfoque vinculado a las preocupaciones del proyecto acerca de dejar trazas escritas, aportando material para el debate compartido y fructífero, de ideas, propuestas, elementos para la comprensión, que contribuyan a mejorar las prácticas de cuidado y a clarificar conceptos.

El desarrollo de los contenidos de los seminarios durante casi una década, ha seguido una progresión coherente de reflexión sobre temas fundamentales. Por ejemplo, en el primer seminario (2016) cuyos materiales recoge la obra El futuro del cuidado: Comprensión de la ética del cuidado y de la práctica enfermera [5] Joan Tronto profundiza en la democracia del cuidado como antídoto frente al neoliberalismo. Se plantea también un tema crítico ¿puede ser codificada la ética del cuidado? El análisis y reflexión sobre ambos facilitó la clarificación conceptual sobre la definición de cuidado, ética del cuidado y la responsabilidad individual, colectiva e institucional. Además, esa reflexión abría el camino a considerar la capacidad de transformación social a partir de la ética del cuidado y al desarrollo de formas participativas e inclusivas en la ética profesional. Esas ideas fueron completadas con las reflexiones de tres equipos de enfermeras, con trayectorias amplias y rigurosas en formación, asistencia, gestión e investigación. Las aportaciones que realizaron sitúan la perspectiva de análisis en contexto –de Cataluña y España– profundizando en tres temas esenciales en la práctica enfermera: lenguaje profesional; la invisibilidad del cuidado y la responsabilidad en el ejercicio profesional. Se sitúa la obra en el contexto del proyecto, y en el capítulo final el Grupo Coordinador, apunta reflexiones sobre la complejidad del cuidado. El material escrito derivado de este seminario, sustenta la argumentación teórica de los seminarios siguientes.

El proyecto Ética y valores del cuidado siguió avanzando y en 2017 se celebra el segundo seminario con el interés de innovar la práctica enfermera. Y prestar atención a aspectos esenciales de la aplicación y comprensión de la ética del cuidado. La ponente Marian Barnes, plantea considerar la ética del cuidado como una forma de abordar el análisis y la posibilidad transformadora del cuidado.  Afirma que “el cuidado es un asunto político”, y muestra la importancia y la necesidad de establecer “alianzas integrales para el cuidado”. Son ideas que se amplían en la obra Nuevas políticas del cuidar. Alianzas y redes en la ética del cuidado [6] que reúne los materiales del segundo seminario. Barnes amplia la concepción de las relaciones de cuidado “más allá de la diada” y profundiza en esa perspectiva “trabajando en el interior de las redes de cuidado”. Son ideas imprescindibles para una mejor comprensión de aspectos incluidos en la obra, por ejemplo, al poner énfasis en “hacer visible el cuidado”, que junto a la aportación de las experiencias de los equipos que participaron en el seminario, reflejan distintas formas de hacer frente y aplicar los principios de la ética del cuidado Se refieren a cuatro contextos: competencias profesionales, cuidados intensivos, metodologías y autonomía de adolescentes, y envejecimiento y buen trato. Las experiencias muestran cómo se tiene conciencia del cuidado, qué implica, qué es significativo para los distintos actores en cada situación de cuidado, y qué temas primordiales están menos presentes o ausentes. En conjunto se evidencia el valor de la ética del cuidado y sus principios como forma de transformación en las relaciones y prácticas del cuidado, que van más allá del análisis de cada situación, y hacen presente las múltiples dimensiones a considerar en relación con la organización social y provisión del cuidado en la perspectiva de la ética del cuidado.

El desarrollo del proyecto llevó al interés y promoción del enfoque interactivo participativo y de innovación, que sustenta la ética del cuidado, a su aplicación en la tecnología en la salud, en la perspectiva de los estudios de ciencia y tecnología. Ese enfoque se materializa en el tercer seminario con Ingunn Moser, en 2018 y 2019. Las actividades, conferencias y taller realizados prestan atención a ofrecer un marco para la implementación participativa de las tecnologías de bienestar, y muestran el impacto en la creación y aplicación de las mismas. En el libro que corresponde a este seminario Tecnologías y nuevas relaciones en el cuidado [7] la aportación de Moser pone énfasis en la perspectiva de los valores y consecuencias sociales, además de la consideración habitual en cuanto a la efectividad y rentabilidad. Las experiencias se presentaron en el seminario y en la publicación incluyen: aplicaciones tecnológicas habituales, de uso consolidado; cuidado a distancia; dispositivos de asistencia directa, asistentes personales, inteligencia artificial; uso de robots; realidad virtual y simulación en la formación; y estructuras tecnológicas sobre visualizar, comunicar, y almacenar datos, muestran la diversidad de aspectos y dimensiones a considerar, la vertiginosa velocidad de los cambios que producen, las incógnitas que crean, y las cuestiones éticas que suscitan.

De la reflexión sobre todo ello se derivan varias enseñanzas, por ejemplo, en la perspectiva institucional, las soluciones tecnológicas van por delante de las modificaciones estructurales. Que puedan convertirse en soluciones tecnológicas de cuidado y bienestar requiere la revisión de propuestas y de estrategias relacionadas con el incremento de formación y el apoyo facilitador por parte institucional. Los ejemplos de aplicación tecnológica considerados en el seminario e incluidos en la publicación, muestran la variedad de líneas a profundizar, el potencial transformador de las tecnologías en las relaciones de cuidado, y la importancia de la creatividad enfermera para imaginar formas de mejorar el cuidado mediante soluciones tecnológicas, así como la sensibilidad ética que muestran las propuestas. Las iniciativas de liderazgo enfermero, en este ámbito son todavía tímidas, o quizá no encuentran camino de presencia, desarrollo efectivo, y difusión. Un punto esencial se relaciona con la visualización de la aportación enfermera en ese ámbito.

El avance del proyecto hizo evidente la importancia de la presencia de ciertas condiciones, en las estructuras institucionales, que permitieran implementar iniciativas de transformación ética. Ese es el tema que se abordó en el cuarto seminario sobre Ética del cuidado innovación inclusiva y calidad asistencial [8] con Helen Kohlen, en 2019. Esa autora analizó la escasa presencia del cuidadoen los Comités de ética asistencial (CEA) y en los debates éticos, centrados en el enfoque principista de la bioética. Las experiencias presentadas en el cuarto seminario, que tienen lugar en los contextos institucionales, hicieron patente esa vertiente de facilitar formas participativas en las que se puedan tomar iniciativas, a distintos niveles, y por parte de distintos agentes/intervinientes ejerciendo su autonomía. Los ejemplos presentados mostraron la necesidad e importancia de acuerdos institucionales que generen contextos en los que el cuidado tenga presencia de forma fluida para dar respuesta a la situación de cuidado planteada. Las iniciativas para facilitar la transformación de estructuras establecen y constituyen las condiciones de realización del cuidado. La ética del cuidado como método para la formación es la propuesta de Kohlen en un modelo que considera los principios de la ética del cuidado, de modo que la transformación ética que la formación pretende, se consiga mediante la inclusión y la participación. En ese cuarto seminario se evidenció la importancia de la presencia de investigación enfermera que, mediante liderazgo potente y convincente, muestre el impacto transformador del cuidado en la práctica, y en los resultados, con rasgos positivos en la salud y bienestar de la población. Esta perspectiva incluye planificar el futuro avanzando en la aplicación de la ética del cuidado, innovando la práctica, garantizando la seguridad de las personas atendidas y respondiendo de forma profesional, con sensibilidad y razones éticas a las necesidades de cuidado. Implica considerar la salud como inversión, no solo como coste y el cuidado como un proceso y no solo como una actividad. Tomar la iniciativa en la promoción de este cambio hacia el cuidado atiende a un aspecto crucial de responsabilidad enfermera, en la línea de promover y difundir conocimiento, compartir experiencias, y poner en circulación saberes del cuidado basados en evidencias que clarifiquen su aportación a la salud de la población. 

La trayectoria desarrollada en el proyecto que muestran los párrafos anteriores, llevó a dedicar el quinto seminario a conceptualizar la ética del cuidado y su avance hasta el momento actual. Se abordó ese reto con Marian Barnes, en 2021. En la obra Compromiso con el cuidado. Desarrollo teórico y aplicación práctica [9] esa autora aplica los componentes de la ética del cuidado, y enlaza su desarrollo con el avance en materia de justicia en las sociedades democráticas del siglo XXI, afianzando las ideas que ya expuso Joan Tronto en el primer seminario. Barnes defiende que la justicia basada en la ética del cuidado ofrece mejores alternativas que la justicia basada en la ética de los derechos, puesto que la ética del cuidado promueve el desarrollo de enfoques colaborativos y contextuales, en los que todas las personas son actores principales. Al ofrecer escenarios de mayor participación e inclusión, la ética del cuidado incrementa el marco y las acciones de justicia y logra un efecto transformador. En esa línea las propuestas expresadas en la misma obra por otros expertos, muestran diferentes formas de establecer la relación entre el cuidado y la justicia fundamentados en el análisis teórico, la reflexión y la praxis. La mirada desde distintas disciplinas sugiere orientaciones que llevan a considerar variados matices con la posibilidad de compartirlos y de aplicarlos en la práctica. La aportación de Barnes, sitúa la ética del cuidado como forma de ver el mundo y muestra los avances en la consideración de la ética del cuidado y señala que, a pesar del cambio considerable experimentado en su (re)conocimiento y establecimiento en distintos entornos, todavía se está́ lejos de formar parte habitual de la reflexión y aplicación en la práctica.

El interés de acercamiento al sentido más abstracto y teórico de las nociones esenciales objeto de estudio -cuidado y ética del cuidado- con el propósito de aplicación a la realidad cotidiana, mostró la conveniencia de centrar la atención en una vertiente esencial. Por ello, en el sexto seminario -que fue el siguiente- sobre el Cuidado y ética del cuidado: Necesidades y evidencias para investigar y avanzar, [10] el enfoque se relaciona con: la generación de conocimiento de forma inclusiva, relacional y contextual; y con la reformulación de las prácticas de cuidado, a partir de los diferentes actores participantes en investigación relacionada con las situaciones y prácticas de cuidado. Partiendo de esa base, se va completando la propuesta, trayectoria y trabajo ya realizado en los cinco seminarios anteriores, profundizando en la ética del cuidado para la producción de conocimiento, evidencias científicas y promover la perspectiva deliberativa e impulsar cambios en la investigación.

Trasladar la reflexión sobre investigación, en la perspectiva de la ética del cuidado, contribuye a fortalecer y sustentar los argumentos de la práctica enfermera, en contextos de participación inclusiva y conjunta de actores de diferentes disciplinas y entornos. También favorece nuevas formas de abordar criterios de resultados e impacto en la atención a la salud, y generación de normas, estrategias, planes y/o protocolos de actuación, en marcos de trabajo colaborativo y se impulsa un enfoque transformador de la realidad, a fin de avanzar en la organización/provisión del mejor cuidado posible. Algunos documentos [11] que profundizan en el cambio social e incluyen el cuidado entre sus reflexiones pueden contribuir a ello. Junto con la propuesta del próximo Seminario VII del Proyecto, Ética y valores del cuidado sobre políticas y cuidados, a celebrar en septiembre de 2023, que puede aventurar nuevas hipótesis y preguntas ante el futuro de evolución dinámica y retadora.

Bibliografía

Cuxart, N. (2017). Introducción, en Domínguez-Alcón, C., Kohlen, H. y Tronto, J. El futuro del cuidado. Comprensión de la ética del cuidado y práctica enfermera. (pp.15-17) Ediciones San Juan de Dios. https://issuu.com/coib/docs/col_digital_profesionalidad_8_coib

Davis, A. (2006). Cuidar y la ética del cuidado en el siglo XXI: qué sabemos y qué debemos cuestionar? Col·legi d’Infermeres i Infermers de Barcelona. https://pbcoib.blob.core.windows.net/coib-publish/invar/6b0331eb-a87d-4fa3-acc7-be341a1e709c

Notas

[1] Composición del Colectivo en: https://www.colectivominerva.cat/quienes-somos/ Como Colectivo, los cuatro miembros inician actividades constituyendo un Grupo cuya razón de ser es el trabajo conjunto de Coordinación de Seminarios y publicaciones del proyecto Ética y valores del cuidado desde 2015.

[2] En la “Introducción” de la obra El futuro del cuidado: Comprensión de la ética del cuidado y de la práctica enfermera se amplían detalles de ese proceso, trabajos realizados, objetivos del primer seminario y expresión de la voluntad de continuidad de avance.

[3] Las tres enfermeras miembros de la Comisión Deontológica hasta el 2020 son: Núria Cuxart Ainaud, licenciada en Humanidades. máster en Liderazgo y Gestión de los Servicios de Enfermería por la Universitat de Barcelona; Montserrat Busquets Surribas, máster en Bioética y Derecho, licenciada en Antropología Social y Cultural y doctora en Sociología por la Universitat de Barcelona; Anna Ramió Jofre, licenciada en Antropología Social y Cultural y doctora en Sociología por la Universitat de Barcelona.

[4] Carmen Domínguez-Alcón, Enfermera, doctora en Sociología por l’École des Hautes Études en Sciences Sociales en París y por la Universidad Complutense y el Ministerio de Educación y Ciencia en España. Profesora del Departamento de Sociología de la UB (desde 2010 profesora emérita), con amplio conocimiento y publicaciones sobre política social, en áreas de mujeres, género, familia, personas mayores, profesiones centradas en el cuidado, necesidades, bienestar, calidad de vida, y desigualdades.

[5] Enlace al Seminario El futuro del cuidado: Comprensión de la ética del cuidado y de la práctica enfermera: https://issuu.com/coib/docs/col_digital_profesionalidad_8_coib  En relación con el inicio del proyecto, se recomienda Domínguez-Alcón, Carmen (2018). Lo esencial del cuidar: qué debería preocuparnos hacia el año 2050. Index de Enfermería, 27 (4), 185-187. Epub 20 de enero de 2020. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1132-12962018000300001&lng=es&tlng=es

[6] Enlace al Seminario  Nuevas políticas de cuidar: Alianzas y redes en la ética del cuidado: https://issuu.com/coib/docs/llibre_nuevas_pol_ticas_del_cuidar_

[7] Enlace al Seminario Tecnologías y nuevas relaciones en el cuidado https://issuu.com/coib/docs/tecnolog_as_y_nuevas_relaciones_en_el_cuidado

[8] Enlace al Seminario Ética del cuidado innovación inclusiva y calidad asistencial: https://issuu.com/coib/docs/llibre__tica_del_cuidado__innovaci_n_inclusiva_y_c

[9] Enlace al Seminario Compromiso con el cuidado. Desarrollo teórico y aplicación práctica: https://www.fundaciogrifols.org/es/-/compromiso-con-el-cuidado-y-la-etica-del-cuidado

[10] La participación en el Seminario VI Cuidado y ética del cuidado: Necesidades y evidencias para investigar y avanzar y al video estaba limitada a un grupo de expertos, pero la Fundación Grífols y Lucas lo puso a disposición de forma abierta y online a personas interesadas y ofrece la posibilidad de recuperar los vídeos en su página web o el enlace: https://www.fundaciogrifols.org/es/calendar/-/activities/webinar-minerva 

[11] Por ejemplo el informe España 2050, Fundamentos y propuestas para una estrategia nacional de largo plazo, https://www.lamoncloa.gob.es/presidente/actividades/Documents/2021/200521-Estrategia_Espana_2050.pdf. Es una obra colectiva de un centenar de especialistas, publicada en la red y en papel. Varios autores han escrito sobre políticas públicas y sobre futuro, Jesús M. De Miguel en su libro España hacia 2050, ofrece una perspectiva sugerente que abre la reflexión a múltiples cuestiones que afectan a todas las personas. Y eso es lo valioso según De Miguel “hacerse preguntas, dudar de lo que sabemos, aventurar crisis y pensar ideas contraintuitivas”.

15/02/2023 – La ética del cuidado

…. si  convertimos el cuidado en el asunto central de una sociedad verdaderamente democrática, entonces tendremos una sociedad que refleje las realidades de la vida humana. El cuidado es más realista, no menos. Ofrece una mejor forma de reflexionar sobre los problemas del poder político, de la interconexión humana, del problema complejo de la organización de la sociedad en el tiempo y durante el ciclo vital. No permite a la gente escapar del cuidado por exclusión, por ausencia o por la excusa de que sus responsabilidades se limitan a sus obligaciones contractuales»  (Tronto 2017:18)

La necesidad de cuidados es universal, surge de la preocupación e interés por el ser humano que, a lo largo de la vida, precisa de los demás para su supervivencia y bienestar (Davis, 2006). Por ello es tan relevante ocuparnos y preocuparnos de la ética que subyace en estas situaciones (Busquets, 2019) [1].

La ética del cuidado parte de la premisa de que las circunstancias en las que las personas necesitan de los demás precisan de un enfoque ético desde el que desarrollar la relación entre quien presta y quien recibe el cuidado, revirtiendo el poder y la posible dominación que puede surgir en ellas (Mayeroff, 1972). Muestra que hay un significado moral que fundamenta las relaciones humanas, sobre todo en situaciones de dependencia y, como una nueva reformulación de la ética de la virtud, define las actitudes éticas de una buena relación de cuidado (Busquets, 2019). Pero también, el enfoque ético del cuidado promueve la reflexión más allá de las relaciones interpersonales. Para que el buen cuidado sea posible, además de la relación entre dos, cabe pensar en todas las personas involucradas y que las organizaciones, instituciones y políticas sean también cuidadosas [2]. De acuerdo con Barnes «la ética del cuidado es una ética para la vida cotidiana, pero también es una ética para las organizaciones y políticas sociales» (Barnes, 2022:38).

Desde las esferas privadas de la vida hasta la teoría política y el movimiento social, y de la mano de múltiples autoras, la ética del cuidado ha ido ampliándose incluyendo el cuidado de los animales y el medio ambiente, la bioética y, más recientemente, las políticas públicas (Sander-Staud) [3]. La ética del cuidado comprende el cuidado como elemento esencial para la construcción de una sociedad más justa visualizando una manera de actuar y organizar la vida centrada en los valores de interrelación, responsabilidad de unos hacia los otros y reciprocidad, en lugar de autonomía, individualidad e independencia  característicos del pensamiento liberal que subyace en las sociedades occidentales (Gilligan, 1985, 2011, 2013, Tronto, 1993, 2013, 2020).

El enfoque liberal, que inspira la ética deontológica y utilitarista, ha promulgado un ideal de ser humano diferente a los demás y autosuficiente, llegando incluso a entender las relaciones y los contextos como potenciales amenazas para la autonomía personal [4]. Un ser capaz de alcanzar la madurez moral mediante su objetividad y razonamiento y con la aspiración ética de ser autónomo e independiente. De acuerdo a esta idea, la atención a los problemas de salud y bienestar se ha focalizado en la responsabilidad y la perspectiva individual, considerando la dependencia como una merma para la autonomía personal, por lo que las personas con situaciones de vida que precisan de los demás han visto silenciada su voz, entre otras limitaciones.

La ética del cuidado aboga por alejarse de estas premisas y, al escuchar los elementos que las mujeres utilizan al relatar cómo resuelven los conflictos morales, descubre la relevancia de las relaciones y las responsabilidades, las vivencias, emociones y percepciones, y los lugares concretos donde se desarrolla la vida (Gilligan, 2011, 1985).  Es decir, un enfoque ético que entiende la moral como un razonamiento negociable e imperfecto entre personas humanas reales, identificadas, que partiendo de las limitaciones y posibilidades concretas que tienen, deliberan para encontrar la manera de vivir bien en las circunstancias en las que se encuentran (Urban Walquer, 2007). Para la ética del cuidado las respuestas morales se desarrollan en el seno de la relación con los demás, en los contextos particulares, concretos, y compaginan la razón con la experiencia. De esta forma el cuidado da visibilidad a aquellos que la sociedad patriarcal invisibiliza porque al reconocer su ontología relacional y la necesidad de conexión promueve el valor de la interdependencia y solidaridad.

A su vez la ética del cuidado toma el cuidado como punto de partida para las teorías sociales y políticas, lo relaciona con la democracia y la justicia y traslada los valores de la vida democrática a todas las relaciones de cuidado (Tronto, 1993, 2013, 2017: 7-19). El cuidado se comprende como un marco ético para la política, con una clara oposición a todas las formas de dominación, sistema social o conjunto de normas que contribuyan a la opresión no solo de las mujeres sino de todos. De esta manera se promueve una nueva manera de entender la libertad y la igualdad, dos aspectos esenciales en las sociedades democráticas, ligados a la inclusión participativa (Barnes, 2022:37-53)[5]. Frente a la economía de mercado, para la que el buen cuidado es una responsabilidad individual y en la que las personas, supuestamente, pueden libremente acceder al propio mercado para conseguir cuidados, surge la noción de una economía y una política centrada en el cuidado que trascienda la responsabilidad individual y apele a toda la sociedad. Además, se entiende que existen personas cuidadoras y receptoras de cuidados y que ambas, en función de las necesidades, pueden tener diferentes formas de poder en la relación de cuidados. De esta manera al reforzar la participación inclusiva, se refuerza la voz de todos, se re-define el significado de la igualdad (Tronto 2017: 7-19) y se concreta la necesidad del cuidado para la justicia (Barnes, 2022: 37-53).

En definitiva, la ética del cuidado implica una forma de ver el mundo y de situarse en él de forma interdependiente y solidaria; respetando la experiencia como fuente de conocimiento; buscando la empatía desde la consideración por las diversas formas de llevar a cabo la vida; tolerando la incertidumbre que surge al no tener respuestas de antemano; buscando el razonamiento negociado dando voz a aquellos que permanecen silenciados; propiciando posiciones de proximidad y dando valor a la cotidianidad; promoviendo la vinculación e interrelación.

Bibliografía:

Barnes, M (2022) La necesidad del cuidado para la justicia: reflexiones sobre la ética del cuidado para los profesionales de la salud. En: Domínguez-Alcón, C., Busquets, M., Cuxart, N., Ramió, A. Compromiso con el cuidado y la ética del cuidado. pp. 37-53 Fundación Grifols y Colectivo Minerva

Busquets, E. (2019). La ética del cuidado en ciencias de la salud. Barcelona. Herder

Busquets, M. (2019). Descubriendo la importancia ética del cuidado. Folia Humanística, (12), 20–39. https://doi.org/10.30860/0053

Davis, A. (2006). Cuidar y la ética del cuidado en el siglo XXI: qué sabemos y qué debemos cuestionar? Barcelona. Col·legi Oficial d’Infermeres i Infermers de Barcelona

Enciclopedia de Filosofía Internet. Disponible en: https://iep.utm.edu/care-ethics/

Gilligan C. (2013). La ética del cuidado. Quaderns de la Fundació Grifols, nº 30  Barcelona. Fundació Víctor Grifols i Lucas

Gilligan C. (2011). Joining the resistance. Polity Press Cambridge

Gilligan, C. (1985). La moral y la teoría: psicología del desarrollo femenino. México. Fondo de cultura económica

Mayeroff, M. (1972). On caring. New York. Harper Perennial edition

Tronto, J. C. (2020). Caring democracy: How should concepts travel? En: Urban, P. y Ward, L. Care Ethics, Democratic Citizenship and the State, págs. 181-197 Springer International Publishing 

Tronto, J (2017). La democracia del cuidado como antídoto al neoliberalismo. En: Domínguez-Alcón, C., Kholen. H., Tronto, J. El futuro del cuidado. Comprensión de la ética del cuidado y de la práctica enfermera. págs. 7-19  Barcelona. Colegio Oficial de Enfermeras y Enfermeros de Barcelona y Ediciones San Juan de Dios

Tronto, J. (2013). Caring democracy. Markets, Equality and Justice. University Press

Tronto, J. (1993). Moral boundaries. Apolitical argument of and Ethic of Care.  London: Routledge.

Urban Walker, M. (2007). Moral understandings. A feminist study in ethics (2ed.) New York: Oxford University Press.

Notas

[1] Las publicaciones del Colectivo Minerva acerca del cuidado y la ética del cuidado se inician en 2017.  Mediante una publicación anual el Colectivo ha ido conceptualizando los principios, elementos, factores de la ética del cuidado y su aplicación práctica en el cuidado de la salud. Las publicaciones hasta el momento son: El futuro del cuidado, comprensión de la ética del cuidado y práctica enfermera; Nuevas políticas del cuidado, alianzas y redes en la ética del cuidado; Tecnologías y nuevas relaciones de cuidado;  Ética del cuidado, innovación inclusiva y calidad asistencial; Compromiso con el cuidado y la ética del cuidado, desarrollo teórico y aplicación práctica. Todas ellas disponibles en abierto en Publicaciones Colectivo Minerva de esta web. https://www.colectivominerva.cat/publicaciones/

[2] En el capítulo El cuidado y la ética del cuidado del texto Compromiso con el cuidado y la ética del cuidado, págs.13-36, el Colectivo Minerva recoge las ideas al respecto que se han trabajado durante los seis seminarios del proyecto «Ética y valores del cuidado»

[3] Para una descripción detallada de la evolución de la ética del cuidado y de sus autoras relevantes consultar Maureen Sander-Staudt La Ética del cuidado en la Enciclopedia de filosofía de Internet disponible en: https://iep.utm.edu/care-ethics/

[4] Es importante notar la influencia que, en el campo de la salud, han tenido estas ideas en la formulación y puesta en práctica del consentimiento informado y en la protección de la intimidad que, para salir del tradicional paternalismo, están focalizados en el respeto por la autonomía personal

[5] Marian Barnes explica ampliamente la relación entre Justicia y cuidado en el capítulo  La necesidad del cuidado para la justicia del texto Compromiso con el cuidado y la ética del cuidado, páginas 37-53

Colectivo Minerva, 15 de febrero de 2023

23/11/2022 – Reconsiderar el concepto de vulnerabilidad

Las enfermeras entendemos que cuidar supone un conjunto de acciones que realizamos con el propósito de que personas, familias y comunidades desarrollen al máximo sus capacidades para mantener la vida y permitir que ésta continúe, considerando sus razones y sentimientos. En este sentido, desde la perspectiva de la ética del cuidado, se construye una mirada nueva que pone en cuestión nociones tales como la vulnerabilidad, la dependencia y la autonomía (Tronto 2020).

Marian Barnes desarrolla esta idea a partir de la afirmación que las necesidades de cuidados no son situaciones de carencia, fragilidad o vulnerabilidad de alguien que precisa la protección de otro, sino que son relaciones de reciprocidad e interdependencia entre personas que juntas buscan el bienestar (Barnes 2012). Así pues, redimensiona la dependencia considerándola una condición inherente a la vida y no una incapacidad o merma de la persona (Busquets 2017).

En la aportación de Barnes durante el Seminario de Ética y valores del cuidado de 2018, mostró el interés de considerar perspectivas que contribuyen a enriquecer la reflexión. Partió de la idea de la universalidad del cuidado y de su importancia en las relaciones entre seres humanos, defendió que las necesidades de cuidados son relaciones de reciprocidad e interdependencia entre personas que juntas buscan el bienestar y la mejor forma de vivir en el mundo y no situaciones de carencia, fragilidad o vulnerabilidad de alguien que precisa la protección de otro (Busquets, Cuxart, Domínguez-Alcón, Ramió, 2019).

De ahí el interés de compartir algunos fragmentos de las reflexiones que Montserrat Busquets hace alrededor del concepto de vulnerabilidad en la publicación La vulnerabilidad: el punto de vista de los pacientes (Busquets, 2019) y que con el permiso de la autora transcribimos a continuación:

Las enfermeras toman la responsabilidad en el cuidado al reconocer la vulnerabilidad antropológica de la persona, que a lo largo de su vida pasa por períodos en los que no puede cuidar de sí misma, o puede mejorar ese cuidado en cualquier situación. De esta manera cuidar es una atención proactiva con la intención de mejorar las condiciones, el bienestar, el confort y la calidad de la vida de las personas (Domínguez-Alcón, Busquets, Cuxart, Ramió, 2019).

Colectivo Minerva, 23 de noviembre de 2022


BIBLIOGRAFÍA

  • Barnes, M. (2012). Care in every day live. An ethic of care in practice. Policy Press
  • Bayés R. Soy yo, no el cáncer. (2015) Cuadernos de medicina psicosomática y psiquiatría de enlace, 114, 51-56.
  •  Busquets, M. (2019). La vulnerabilidad: el punto de vista de los pacientes. En: Una mirada ética en la gestión de conflictos (pp. 51-67). Barcelona: Fundación Víctor Grífols i Lucas. Disponible en: https://www.fundaciogrifols.org/es/-/51-una-mirada-etica-en-la-gestion-de-conflictos
  • Busquets M, Cuxart N, Domínguez-Alcón C, Ramió A. (2019). Nuevas políticas del cuidar: alianzas y redes en la ética del cuidado. Barcelona: Col·legi Oficial d’Infermeres i Infermers de Barcelona. Disponible en: https://issuu.com/coib/docs/llibre_nuevas_pol_ticas_del_cuidar_
  • Busquets, M.; Delgado, P.; Jiménez, M.; Santos, S. y Vila, A. (2017). La invisivilidad del cuidado. En: Domínguez-Alcón, C; Kholen, H. y Tronto J. El futuro del cuidado. Comprensión de la ética del cuidado y práctica enfermera. Col·legi d’Infermeres i Infermers de Barcelona, Barcelona. Disponible en: https://issuu.com/coib/docs/col_digital_profesionalidad_8_coib
  • Domínguez-Alcón C, Busquets M, Cuxart N, Ramió A. (2019) Tecnologías y nuevas relaciones en el cuidado (pp.25). Barcelona: Col·legi Oficial d’Infermeres i Infermers de Barcelona. Disponible en: https://issuu.com/coib/docs/tecnolog_as_y_nuevas_relaciones_en_el_cuidado
  • Muriel-Fernández R. et al. (2016) La atención sanitaria basada en la cooperación entre profesionales y personas afectadas. Enfermería Clínica. 26(1):85-90.
  • Tronto, Joan. ¿Riesgo o cuidado? (2020) Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Fundación Medifé Edita. Disponible en: https://issuu.com/fundacionmedife/docs/riesgo_o_cuidado-issuu